La uva xarel·lo
El xarel·lo es una variedad de vid blanca originaria del Penedès, resultado del cruce entre la variedad andaluza hebén y la variedad francesa brustiano faux. Según el filólogo Fava i…
Leer másCon la voluntad de hacer más accesible el mundo del vino, en Maset hemos desarrollado un sistema propio de clasificación que permite entender, de una manera rápida e intuitiva, el perfil sensorial de cada uno de nuestros vinos y cavas. Para crearlo, nos hemos inspirado en el trabajo de reconocidos críticos y divulgadores del vino como Hugh Johnson, Jancis Robinson y Madeline Puckette, y lo hemos adaptado a nuestra manera de entender el producto y de acompañar al consumidor.
Este sistema se basa en cinco características principales que definen las sensaciones que un vino transmite en boca: el cuerpo, el dulzor, los taninos, la acidez y el alcohol. Cada una de estas dimensiones nos ayuda a describir el carácter de un vino más allá de los datos técnicos, poniendo el foco en lo que realmente percibe la persona que lo prueba.
El cuerpo hace referencia a la intensidad del vino, tanto en lo que respecta al color como a la densidad y el peso que muestra en boca. El dulzor describe la sensación dulce que percibimos, mientras que los taninos expresan el grado de astringencia y la sensación de rugosidad, especialmente presentes en muchos vinos tintos. La acidez es la responsable del frescor y la vivacidad del vino, y el alcohol se traduce en la sensación de calidez que deja en boca.
Todos los productos de la bodega son analizados minuciosamente a partir de estas cinco características y puntuados en una escala del 1 al 5. Esta valoración nos permite extraer una fotografía sensorial de cada vino o cava y, a partir de ahí, clasificarlo dentro de una tipología concreta. De este modo, cada producto queda definido no solo por su elaboración o su procedencia, sino también por las sensaciones que ofrece.
A partir de esta metodología, en Maset trabajamos con cuatro grandes tipologías de producto, pensadas para ayudar a identificar de manera sencilla qué estilo de vino se adapta mejor a los gustos de cada persona.
La categoría Ligero incluye vinos jóvenes, frescos y ágiles, ideales para quienes buscan vinos fáciles de beber, con vivacidad y poca carga tánica. La categoría Afrutado agrupa vinos jóvenes con un cuerpo medio, expresivos y agradables, donde predominan las notas de fruta y un perfil amable en boca. La categoría Maduro corresponde a vinos crianza y reserva de cuerpo medio y una complejidad más elevada, elaboraciones con mayor profundidad, matices y estructura. Finalmente, la categoría Intenso reúne vinos potentes, con más cuerpo y carácter, pensados para quienes disfrutan de perfiles más contundentes y persistentes.
Gracias a este sistema de clasificación, el consumidor puede conocer de un solo vistazo la intensidad y el perfil general de cualquier vino o cava de la bodega. Esto facilita mucho la elección, tanto para quien se inicia en el mundo del vino como para quien ya está familiarizado con él y busca una manera más práctica de encontrar el producto que mejor encaja con sus gustos, el momento de consumo o el tipo de comida.
En definitiva, esta manera de clasificar nuestros vinos y cavas responde a una idea muy clara: acercar el vino a todo el mundo, haciéndolo más comprensible, más accesible y más fácil de disfrutar. Porque elegir un vino no debería ser complicado, sino una experiencia natural, intuitiva y llena de sensaciones.